viernes, 13 de enero de 2017

INSOMNIOS QUE ACABAN EN AMANECER



Y  tal vez este insomnio sea porque mi sueño está en otra cama que no es la mía, desnucándose entre tu cuerpo estremeciéndose bajo la piel del invierno que se llevó los pétalos que mimé en el más crudo infierno, mientras mi mano intenta materializar tu ausencia en un hueco que se agranda con el paso de la noche. Ahí, en esa distancia que nos separa, mis demonios han crecido. Ahí, en ese orgasmo que tienes sin pensar en mí, mi sonrisa se desvanece con el vuelo del ave nocturna que sigue atravesando la oscuridad porque no encuentra su nido entre tanta negrura. Te caerás de tanto acunarte en una sonrisa que se ha borrado… Mi sonrisa estaba muy alta, ahora yazco en lo más profundo de tu corazón, el lugar más bonito donde siempre quise vivir y donde ahora muero, mi tumba de ilusiones rotas mientras tus latidos se aceleran abrazando al invierno mientras aún te tiemblan las piernas y mi recuerdo ha sido aniquilado de tu mente.
Mis noches son largas... Ojalá mis dedos lo fueran tanto, para llegar al menos a rozarte... Y acaba sangrando la noche hasta hacerse de día.

2 comentarios:

Todo lo que calles, te violará por dentro. Así que habla.