domingo, 29 de enero de 2017

MICROCOSMOS ROMÁNTICO



Ojalá pudieras haber visto cómo te sueño cuando duermes a mi lado, nunca había sentido que mi mirada brillara siendo la luna que se baña en tu espalda desnuda; ojalá pudieras haber sentido cómo mis suspiros eran los que te despeinaban en un beso que entrecortaba un “te quiero” que estallaba en mi pecho para columpiarse en tus labios. En un ojalá entran todos los sueños del mundo y en tu sonrisa caben todos mis ojalás; en tu mirada cabe el mundo, el cielo y el infierno hecho estrellas y, sobre todo, acuna toda la luz que mis ojos proyectan; en tu pelo caben todos los aquelarres de la noche con su magia y su duende tejiendo versos con tus mechones y mis dedos navegan dejando la estela de una caricia mientras se pierden en la nube de tu cabello.

Y yo, yo entro en toda tú y no sé, no puedo ni quiero salir. Sólo quiero echar raíces en un “Quédate” y que se trencen con las tuyas, Flor de Invierno. Y tú acurrúcate también en mi “Quédate” mientras el mundo sigue dando vueltas sin saber a dónde va a ir a parar, yo he encontrado mi sitio, ya he encontrado mis alas de ángel caído, mis sueños, mis ganas… Y todo ello está en ti, en perfecto concierto.

Eres el microcosmos más hermoso del mundo hecho de lo que un día se escapó de mi caja de Pandora.

sábado, 14 de enero de 2017

ÁNGEL CAÍDO



He anidado en el aquelarre de tu pelo las larvas de mi corazón putrefacto para que ningún viento te despeine y se lleve las plumas que me arranqué para que llovieran sobre ti. Ahora hay más lágrimas haciéndose charco y quemando mis barcos a tus pies, ahora soy un perro mojado volviendo a por una caricia después de una patada, regresando a tus manos de asesina que a veces me envuelven entre tus dedos; otras veces, me violan desde lo más profundo de cada latido suspirado y me siento morir en una distancia que lo vuelca todo en nostalgia.
“Te quiero” me susurras, y sé que tengo que dividirlo entre dos y, tal vez, a partes desproporcionadas quedándome yo con la más pequeña mientras duermo en camas para uno, noches para uno, insomnios para uno y se me viene lo de los dos encima cuando en las últimas horas del día y todas las de la noche algo se desquicia en mi mente y hace crack. Sólo es un crack, otro crack.
Dicen que cada persona es un mundo… Y un cielo… Y un infierno… A mí me ha tocado arder como el pecado prohibido que soy tras haber dado mis alas por ti. A veces, miro arriba desde la caída, viendo el cielo de donde provengo: tus ojos brillando sobre la luna creciente de tu sonrisa. Entonces sólo puedo implorar perdón mientras me castigo.

viernes, 13 de enero de 2017

INSOMNIOS QUE ACABAN EN AMANECER



Y  tal vez este insomnio sea porque mi sueño está en otra cama que no es la mía, desnucándose entre tu cuerpo estremeciéndose bajo la piel del invierno que se llevó los pétalos que mimé en el más crudo infierno, mientras mi mano intenta materializar tu ausencia en un hueco que se agranda con el paso de la noche. Ahí, en esa distancia que nos separa, mis demonios han crecido. Ahí, en ese orgasmo que tienes sin pensar en mí, mi sonrisa se desvanece con el vuelo del ave nocturna que sigue atravesando la oscuridad porque no encuentra su nido entre tanta negrura. Te caerás de tanto acunarte en una sonrisa que se ha borrado… Mi sonrisa estaba muy alta, ahora yazco en lo más profundo de tu corazón, el lugar más bonito donde siempre quise vivir y donde ahora muero, mi tumba de ilusiones rotas mientras tus latidos se aceleran abrazando al invierno mientras aún te tiemblan las piernas y mi recuerdo ha sido aniquilado de tu mente.
Mis noches son largas... Ojalá mis dedos lo fueran tanto, para llegar al menos a rozarte... Y acaba sangrando la noche hasta hacerse de día.