miércoles, 14 de octubre de 2015

TROZOS DE SUEÑOS E INSOMNIOS



Mi polla está hasta los cojones de tener arcadas y acabar vomitando en estrechos laberintos vaginales a los que nunca se puede llegar al corazón. Y cosí cada uno de mis latidos a tu pulso para desbocarlo cuando le diéramos bocados a los kilómetros para acabar besándonos, como si la distancia fuera un espaguetti; tú la, dama y yo ese perro vagabundo que se apareó con la soledad sin haberle olido el culo porque esa puta siempre está en celo.
E hicimos aquella cama en uno de esos silencios mortecinos en los que no importa si eres inteligente o estúpido, porque no hace falta interpretar nada. Como no soy inteligente ni estúpido, sino gilipollas, yo bromeé entre sonrisas de Joker mientras estirábamos esas sábanas que a mí se me antojaban mortajas en ese ataúd. Tú  te fuiste a nuest…. tu habitación, y yo me quedé en ese cuarto de invitados. Y a cada vuelta, los sueños rotos que se habían enterrado bajo ese colchón crujían. Después de habernos separado 800 kilómetros, la mayor distancia era esa puerta de tu habitación. Fantaseé con que aparecieras en aquella celda diciéndome que durmiera contigo, pero la razón me decía que tú ya ibas por el quinto sueño mientras yo iba por un número irracional de delirios. Hacía calor. El mundo rugía si abría la ventana y preferí morir de combustión espontánea. No sé cuándo me dormí, pero mi último pensamiento fue el asco que sentirías si me follabas mientras yo te hacía el amor.
Ya sabes cómo fue la despedida… triste, emotiva, asomada a la puerta mientras me veías entrar en el ascensor. Me sorprende no haber montado un drama y no haberme encadenado a tu terraza llorándote que yo también quería ser como esa planta a la que rescataste. Me regaste con lágrimas, no puedo pedir más. Para qué negar que, cuando dejé a todos los del Blablacar en Madrid y me quedé solo, pensé en cómo caía por la espiral de tu pelo hacia no sé qué mundo alejado de toda realidad; para qué negar que, si no hubieses estado durmiendo ya, quizá hubiera dado la vuelta. Hubo una señal a dos kilómetros de casa, sangre en el asfalto, un bulto muerto y otro agonizando arrastrándose por la cuneta. Y se juntó la dulce fragancia que me habías dejado en la camiseta con el olor a cadáver. Sí, algo había muerto.
Hoy estoy extrañamente feliz, estúpidamente enamorado. Soy un inconsciente al que no pudiste ver dormir, pero sí soñar. Tengo desde hace tiempo el corazón sacado de quicio, pero reservaba un pequeño trozo de alma pura y brillante para un momento como éste que me hará seguir llevando esto con dulzura, esperando a que aguante, intentando ponértelo fácil. Por mí no te preocupes, yo sigo en el sueño, recogiendo los buenos recuerdos, barriendo, limpiando… Aún no sé dónde se apaga la luz y, mucho menos, dónde están las llaves para salir y cerrar la puerta mientras dejo el gas abierto. Y entonces no quedará nada dentro, será otro sueño enterrado en la oscuridad de la realidad que se quemará a solas. Espero que estemos lo suficientemente lejos como para no ser alcanzados por la explosión.
Y mañana… el mañana seguirá sin traer planes que debamos compartir los dos, intentaré frenar impulsos. Es difícil hacerlo, porque los impulsos se retienen con miedo y dudas, a mí no me quedan esas armas de cobardes. Espero volver a dedicarte el libro de nuevo. Gracias por haberme dedicado tu tiempo y la canción con la que tu corazón bailaba cuando pensabas en mí. Siento que hayas probado el caos que me envuelve y ahora no sepas cómo colocarlo todo. Gracias también por explicarme qué era una ducha y su complicado funcionamiento. Mis cicatrices echan de menos tus caricias de serotonina…

9 comentarios:

  1. No sé si he perdido el hilo o continúo atando cabos. Creo entender que se trata de haber superado algo que quedó atrás lo cual me alegra mucho. Si no es el caso, tarde o temprano encontraré el hilo de la historia de nuevo ;)

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    1. Está tan reciente que no he superado nada aún porque está sin asimilar nada. Vamos, que sigo en la parra y no me entero ni yo del hilo jeje.
      Gracias por la lectura y el comentario.
      Un abrazo :)

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  2. Ese es el espíritu! 😊
    Ojalá nunca desaparezcan ese delirio, esa inconsciencia, ese desconcierto ni esa sonrisa que tienes hoy y que tan bien te quedan. Arriba tigre!

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    1. Pues ese delirio tiene que desaparecer... Pero como estoy en la inopia, aún estoy bien jajaja.
      Muchas gracias, bicho :)

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    2. Si piensas quedarte mucho en la inopia, avisa y nos tomamos una cervecita. De nada, bonito ^^

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  3. Por cierto, nada como el corazón para sujetar una pluma ^^ Magnífico, como siempre.

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  4. Joker, tu corazon sangra amor en este escrito y te vuelve vulnerable, imagino una media sonrisa complacida, BIENVENIDO AL MUNDO DE LOS MORTALES QUE AMAMOS CON RAZONES QUE NI LA PROPIA RAZON JAMAS ENTENDERA

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    1. Creo que es mejor querer sin intentar buscar razones. En los manicomios, no buscamos la lógica a nada.

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  5. ¡Atrevido comentario! Estuve en cuatro manicomios, literalmente, que sabes tu...
    Besos Joker

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