lunes, 9 de marzo de 2015

GARGAJOS ELEGÍACOS



Me falta tiempo, me sobra insomnio de horas coaguladas. Las heridas no cicatrizan con luna llena. Mi mirada se ahorca en el techo, el techo se cuelga de la noche. Cementerio de estrellas. Ojalá pudiera enterrar el corazón tan lejos de mi cadáver.

Eructo palabras, líneas malparidas y tinta abortada entre hemorragias. ¿Y cómo muere algo que está escrito?

Y mientras esperamos a que nos mate la amarilla enfermedad, nos entretenemos muriendo de amor. Te he traído flores, novia cadáver.

Llegaste para irte sin saber lo que dejabas y me quedaba de ti. Un fantasma desvirtuado deambulando que me ha puesto sus cadenas, acaso un delirio crónico en el que pierdo batallas nocturnas, tal vez una herida que no desiste en amanecer, quizá una nada de niebla que para mí lo es todo. Tan lejos quise irme, que estoy al borde del infinito mirando el abismo del vacío. Daría el paso y jamás mi cabeza estallaría en el fondo. No sería suicidio, sino agonía.
Cuando a la luna se le caigan las tetas, la cogeré por los pezones. Por ahora es leche derramada en la mesa, sin luz, ni brillo, con la mirada apagada, un cadáver en postura fetal. Tus ojos eran de un color sangre, no recuerdo del dolor que eran, disparando lágrimas.
Te pintaste los labios a mordiscos tan fuerte que le hincaste los dientes a las palabras. Las palabras heridas son las que más duelen. El dolor se cuela y agrieta las piedras con las que levantamos muros cuando no podíamos con el alma. Mañana acabará siendo un ayer como otro cualquiera diciéndonos “adiós” con los muñones. Nosotros nunca acabamos ni la mitad de enteros que los días
Ahora juego a mezclar los colores del arcoíris, lo he llenado todo de un tono mierda, sepia oscuro, whisky de garrafón, tierra mojada por lágrimas. Espero a que llegue la noche para verlo todo negro.
“Ahueca” me digo, y te dejo que ocupes toda mi vida mientras yo me conformo con un sitio en la barra de un bar. Joder, me he dajdo la cartera… y las ganas de vivir.

En los charcos de lluvia amarga pesqué una rosa de la que sólo quedan las espinas. Quizá fuera lo que queda de un corazón, tal vez de un rey.

Qué poca sangre en esta bandera blanca de rendición, qué limpia y pura. Con qué fuerza y vigor la ondean. Qué pronto nos hemos rendido cuando no tenemos heridas, qué dispuestos estamos a morir.

Y te fuiste, y yo me fui por no seguirte. A rasgarme la camisa como Camarón, a beber como Bukowski, a enloquecer como Pizarnik, a partirme como Van Gogh y a hundirme como Woolf. Tengo una forma muy intelectual de morir por ti. Por maricón.

Tienes cuerpo de infarto, y yo sin corazón. Cuerpo de mármol, labios con migas de cielo… Tienes un cuerpo de delito que no me entra en el congelador.

Madre, a padre le florece una rosa en medio del pecho al que sólo van las moscas y no las mariposas. Madre, la rosa es del calibre 22.
Madre riega la flor con sus lágrimas antes de sembrar a padre.

Al pasar la barca, las niñas bonitas no pagan dinero. Caronte viola su cadáver de una orilla a otra.
Beatriz prefirió el cianuro que subirse conmigo en el camión de la basura para ir a ver estrellas al vertedero.


6 comentarios:

  1. "Son espadas las palabras que se usan para herir...." Algún día te contaré tomando un café cortado con una gota de leche para que quede de ese tono mierda que es la mezcla de los siete (tal vez pecados y no colores). Un abrazo enorme Joker

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    1. Tal vez notas, tal vez colores, tal vez vidas de un gato... Sí, algún día me contarás.
      Un abrazo muy fuerte, Ana.

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  2. Y pues a veces se me olvida que para los malos días, leerte es el mejor ácido para echar a la herida.
    Tus escritos siempre están ahí, gracias por dejarlos debajo de la puerta.

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    1. Muchas gracias por mirar debajo de la puerta y leerlos en vez de intentar mirar debajo de la cama a ver si encuentras monstruos.

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  3. Este escrito es fantástico en muchos sentidos, te he notado muy inspirado todo el tiempo, con su surrealismo muy logrado, por momentos llorica pero siempre rozando el sarcasmo para evitar saturar al lector, y sin caer en los contrastes tópicos que te criticaba antes (sé que es algo mezquino recordarte esto justo ahora que te estoy halagado, pero creo que es gracioso hacerlo precisamente por eso). En mi opinión, uno de los más conseguidos en este blog, no sé si tienes la misma sensación. Tienes cosas geniales, como los dos primeros párrafos o:

    "Madre, a padre le florece una rosa en medio del pecho al que sólo van las moscas y no las mariposas. Madre, la rosa es del calibre 22.
    Madre riega la flor con sus lágrimas antes de sembrar a padre."

    Como pega te diré que has descuidado los acentos en algunas frases, fíjate en esta que es la que más se nota: "Un fantasma desvirtuado deambulando que me ha puesto sus cadenas" Desvirtuado-deambulando perjudica completamente la cadencia de la frase.

    Saludos, Joker. Sigue delirando.

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