viernes, 13 de febrero de 2015

CARTA DE AMOR Y ENFERMEDAD



Escondiéndome en el baño y con el pestillo echado, parándome en seco porque el miedo me engaña haciéndome oír ruidos donde no los hay. Así, con esta clandestinidad, prisa y nerviosismo, te he empezado a escribir.
Hace demasiado tiempo que no sé nada de ti. Tus cartas, si es que me has escrito, pasan del buzón a unas manos que violan nuestra intimidad y queman tus letras. Ni siquiera sé si estas líneas correrán la misma suerte al no saber si me encontrarán estas palabras en algún registro.
Cariño, tampoco sé si estás en casa o te han enviado también a un sitio como éste. Espero que no, porque entonces serán tus padres los que descubran esta carta, pero el riesgo merece la pena. No quiero que creas que me he olvidado de ti. Aunque este sitio me está cambiando…
¿Está bien lo que hacemos? Y si lo está, ¿por qué me siento tan culpable? ¿Tanto puede alejarnos del bien nuestro amor? Lloro rezando de rodillas mientras una monja me grita que soy una abominación de la naturaleza:
-¡Pide perdón a Dios, maldita desviada!—Me chilla la monja mientras me tira del pelo—.
Me hacen estar sola en una clase para no pervertir a las demás, duermo aislada en una habitación para no sucumbir a la tentación de meterme en la cama con ninguna otra chica. No lo haría, yo sólo te quiero a ti. Merecería la pena cada varazo en la espalda por un beso tuyo; cada bofetada, por un abrazo; cada insulto y vejación, por una mirada.
No tengo tantas fuerzas como el día en el que comencé a escribirte esta carta. ¿Me estoy rindiendo? ¿Te estoy perdiendo? Sé que te quiero, aunque me siento mucho mejor negando a las monjas lo que siento por ti.
Espero que nos curemos de esta miserable enfermedad con la que el Demonio no atormenta a ti y a mí. Confieso mis fantasías contigo para poder comulgar y me siento más limpia y pura, pero vulevo a caer en el sucio onanismo al imaginarnos acariciándonos desnudas mientras osculamos. El arrepentimiento crece con los días e, irónicamente, esa culpa me hace pensar mucho más en ti.
Con el tiempo, me han convencido de que lo nuestro va contra natura, que esta enfermedad va empeorando porque me está conduciendo a la locura. Intento pensar en algún chico, pero siento rechazo hacia los hombres. ¡Soy una demente! ¡Y tú también! Sólo pido fuerzas a Dios para salir de este apartado camino que nos ha hecho tomar la oscuridad del deseo y la pasión.
Hoy tengo miedo, voy a arder en el Infierno porque he pensado en ti vestida de monja… ¡Esto no tiene remedio para mí! ¡He condenado mi alma por ti! Dios ha apartado su mirada de mi rostro sintiendo asco. Ahora que no hay marcha atrás, que estoy en un punto sin retorno, no puedo negar que te quiero, ya no importa blasfemar al admitir que te amo más que a Dios. Te quiero tanto que no puedo permitir que yo sea la causante de que caigas en las profundidades del Averno, no puedo salir de este convento y reencontrarme contigo. Por eso no negaré ante las monjas lo que siento por ti.
Si Dios es quien debe castigarnos, ¿por qué nos juzga la gente? Feliz S. Valentín, cariño.
Un beso.
¡Viva Franco! ¡Viva José Antonio Primo de Rivera! ¡Arriba España!

                                                                                                               Redharley Momsem

P.D.1: Si pecas, si caes en la tentación, espero que lo hagas como la gente normal. Eso sí tiene perdón.
P.D.2: Siento no haber podido mandarte flores.
P.D.3: Que Dios nos coja confesadas cuando llegue nuestra hora.
P.D.4: Te quiero y te echo de menos.
P.D.5: Hasta siempre.

6 comentarios:

  1. Se ha convertido en uno de mis favoritos.

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    1. Muchas gracias, Rossana. Siempre me lees con buenos ojos.

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  2. Me encanta Joker. En el final ¡Viva Franco! me ha dado pánico porque la situación es desesperante para ella. Amor hasta en la máxima opresión. Los temas de homosexualidad siempre me llaman la atención porque incluso ahora la gente tiene muchos prejuicios. Me acuerdo en una web donde puse mi relato Y si fuera posible (el de las lesbianas) y me insultaron. Como ahora estoy acá, una de esas post data me ha hecho mucha gracia. "Que Dios nos coja...." jaja
    En fin, que me encanta
    Un besote hombre de las nieves

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    1. Quería escribir sobre un amor homosexual, los prejuicios que hay incluso para quien lo es y decidí ubicarlo en la época franquista porque creo que es todo más dramático. Aunque puede que no haya mucha diferencia por desgracia.
      ¿Te han insultado? A mí no, alguna vez me han alabado diciendo que me enviaba el Demonio ;)
      Jajajaja es verdad, no había caído en ello. Bueno, tampoco estoy tan desencaminado.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Biquiños, Ana.

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  3. Muy bueno en las formas . La temática un poco manida. Estoy por pensar que la educación religiosa ha hecho más daño de lo que imaginaba. Sobre las sensaciones decirte que tambien es conocida. Reencontrarse con uno mismo es complicado, al parecer.

    un saludo

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    1. Muchas gracias. Bueno, es cierto que es un tema muy manoseado, pero dicen que todo está escrito. Así que no me preocupo mucho de la temática y sí por el estilo.
      Lo cierto es que sí, hemos salido de una dictadura hace relativamente poco y aún quedan mentes muy radicales o nubladas por ideas religiosas.
      Muchas gracias por comentar.
      Un saludo.

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