domingo, 25 de enero de 2015

A MEDIO INSOMNIO



Quererte más de lo que lo puede hacer cualquier hombre me convertiría en un monstruo, en un villano con sentimientos, en un sentimiento en un cargador a punto de ser disparado a bocajarro, a quemapiel.
Huele a quemado y el Infierno está demasiado lejos aún. Siempre nos quedarán las moscas que hurguen en nuestras heridas de doscientos candados que pueden ser abiertos con una misma llave, y una tumba de la que no se puede salir vivo. No se puede volver de la oscuridad siendo uno mismo ni quien pretendemos.
Un hilo conductor que lleva a las Parcas y el destino, la muerte, se enreda en sus dedos como lo hacían nuestras lenguas, unas veces de fuego y otras, de hielo. Muchas veces nunca iguales… Entonces supe que lo que se derrite no se quema.
Ahora la tinta llora derramándose por cualquier papel, en un billete sobado y arrugado, pagando desnudos y durmiendo en cinturas de bailarinas de barra, cuerpo de chicle, pompa explotada, elásticas, pero rotas. Malabaristas con su cuerpo y desequilibradas mentales. Mejor perder el equilibrio que el pulso y dejarlo todo tras la rendición en manos de un reloj que no acaricia ni cura, sólo pudre y maltrata con sus agujas oxidadas.
Dime que no quieres eso, ser arena en un cristal en la que nunca podré dejar huella, ni caerme al tropezar, ni manchar con cada uno de mis pasos lentos, agónicos y sangrientos.
Y ahora huele a muerto, pero la tumba queda en el infinito sueño roto que queda tras doblar el insomnio a la ambidiestras y cruzar el filo del halo oscuro de la luna que hace de puente entre la vida y la muerte de un día más y una noche menos sin ti.
El Demonio tiene mi firma y no mi alma. Vendrá a por ella cuando él quiera y tú me quieras, cuando ya no tenga nada que hacer y todo esté por destruir.
Dame la mano, la pondré en el fuego por mí y di que no deseas sedantes, que no te importa si hay dolor o placer, que lo importante es que te suceda conmigo mientras soy contigo.
Hace una noche preciosa para escribirte líneas de amor y alcohol, de dolor y lágrimas, de estrellas y meteoritos, de Apocalipsis del que nunca veremos el final.
Hace una noche horrible para llevarte al orgasmo. Llueve… y he traído el cuerpo descapotable para enseñarte mi corazón. Yo estoy frío y tú, vacía. Sólo podemos mirarnos y fingir que todavía nos conocemos tras habernos retado al olvido.
Todo y nada ocupan el mismo espacio infinito y aún no sé qué eres…, pero no me entras.

Cómplice de la lluvia tras los cristales mientas me siento un viejo tocadiscos en el que suena una melancólica canción. La tostada se ha caído por la parte untada, hay un círuclo de café con leche en la mesa y me he inventado trece formas posibles de suicidarme con el cuchillo de la mantequilla.
El despertador del móvil ha sonado. Fantaseo con que me llamas y lo cojo para darnos los buenos días, decir que nos echamos de menos y contestarme que seguirás en la cama dos horas más porque sólo has llamado para saludarme. Me debo demasiadas horas de sueño y, al menos, un mes de abstinencia etílica.
Hago que cuelgo el móvil y sigo mirando por el cristal cómo las gotas salpican los charcos. Todavía es de noche y no hay nadie por las aceras. Evidentemente, son las tres y media de la mañana, pero el mundo no me concede una tregua.
Enciendo un cigarro mientras imagino tres formas posibles de suicidarme con él y sólo una estando apagado. El humo choca contra la ventana expandiéndose; yo le doy vueltas a eso de irme a la cama. No estoy lúcido, tampoco cansado, no estoy despierto ni tampoco adormilado. Tan sólo estoy, sin ninguna cualidad ni estado, tan sólo permanezco en un espacio y un tiempo que no he elegido.
Ya he desayunado y creo que puedo seguir bebiendo. Pondré la alarma del móvil para cuando verdaderamente sea de día y volver a conversar ficticiamente contigo.
No sé, quizá te cuelgue para seguir durmiendo.

Papeles en blanco, infinidad de papeles en blanco llenos de mocos, lágrimas, semen y sangre. Todo seca más rápido en un papel que en una piel. Si pierdo el equilibrio, me caeré por la ventana y quedaré encerrado en la taza del váter para siempre. El reloj tiene pulso, pero no respira; mis letras respiran, pero están perdiendo mucha sangre. He tenido un microsueño contigo de tres segundos en el que me paso la vida llorando por ti porque no consigo que te mueras antes que yo, porque no podría soportar que no fueras a mi funeral. Café, cigarro, tinta y no quiero irme a la cama porque sería ser más débil que la noche.
Me pinto las uñas de rojo y me masturbo imaginando que es tu mano. Otro microsueño de diez segundos. Adán le come el coño a Eva mientras ella muerde a la serpiente, Nietzsche besa a Jesús en mitad de una calle, Colón postula que la Tierra es una espiral y descubre el Infierno, John Lennon dispara a Kennedy mientras canta Imagine. Apagas la televisión porque dices que el canal de historia te aburre y que querías ver una película como Titanic y yo te grito que no sé por qué quieres ver una película cuyo argumento conoce todo el mundo, que no me apetece ver un barco lleno de judíos que es bombardeado por los aviones nazis. En esa tabla entraban más joyas.
El suelo frío y vomitado es mi colchón y un resplandor sangriento tiñe las nubes. La alarma del móvil suena e inicio otra conversación piscodélica contigo:
-Tócala otra vez, Marilyn.
Me cuelgas y ronco un réquiem en re menor. Una voz grita:
-¡Se ha despertado de la anestesia!
Me duele hasta el latido.

4 comentarios:

  1. "Tan sólo estoy, sin ninguna cualidad ni estado, tan sólo permanezco en un espacio y un tiempo que no he elegido." Brutal Joker. Ese final me tiene desconcertada pero me ha encantado. Un abrazo
    P.D.: Qué bueno verte por aquí :)

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    1. ¡Muchas gracias! Bueno, el final es despertarse en la mesa de un quirófano a media operación en el que todo lo escrito es onírico. Biquiños.
      P.D.: Ya sabes, soy como el amor :P

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  2. Joker, me alegra leer una nueva entrada tuya ;) Lo he sentido degradándose en el encierro, atrapado en un momento lleno de sentimientos e indiferencias. Me encantó la frase "El reloj tiene pulso, pero no respira; mis letras respiran, pero están perdiendo mucha sangre."
    Gracias por escribir.

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    1. Pues un mes casi sin publicar por aquí, que ello no quiere decir que no escriba. Sí, intentaba que fuera todo más degradante y surrealista. Un día debería escribir algo que provocara claustrofobia, lo he pensado muchas veces, pero me parece muy pretencioso.
      Gracias por haber empapelado tu habitación con líneas mías.
      Biquiños, pequeña.

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