domingo, 30 de noviembre de 2014

LA ÚLTIMA CANCIÓN DEL BAR



Los versos se convirtieron en chulos de putas trajeados con navajas en los bolsillos y sonrisas torcidas. Poetas borrachos vomitando al final de la barra. La única poesía son sus billetes en los tangas de las streappers. Desnudos sudados, zapatos de tacón buscando un equilibrio en el pegajoso suelo lleno de babas, alcohol y tropezones. Huele a prodido, han muerto demasiados corazones y en el baño hay póker de picas en las venas.
Yo y mi whisky barato batallando con recuerdos de gran reserva; yo y mi folio lleno de nada y vacío de todo; yo y mi musa vestida de noche sin estrellas, fumada, etílicamente bella, con la mirada de una rana cachonda haciendo una charca de sus bragas mojadas. No la beso porque tengo los labios llenos de blasfemias, no la toco para no romperla.
La camarera se inclina para mostrar sus tetas sobre la barra, nos pone garrafón y una falsa sonrisa. No hay cubitos de hielo, son sueños rotos deshaciéndose. Juntamos cicatrices y heridas, oscuridad y luces con sombras, secretos con miradas... me estoy cosiendo a ella. Los poetas han intentado violar a las streappers, los chulos han sacado las navajas. Gritos, insultos, sillas volando, copas rotas, sangre, espejos estallados, las tragaperras reventadas. Después de destrozar el bar han salido al callejón a romper las aceras.
Silencio en las ruinas y el sonido de mi moneda cayendo en las entrañas de un viejo tocadiscos.
-¿Bailas?—Te pido—.
-No sé—me contestas—.
-Yo tampoco. Podemos equivocarnos juntos.
Coges mi mano tendida, tu siniestra en mi hombro, mi diestra en tu cintura y creo que no podría soltarte aunque se derrumbara el bar en llamas. Tan cerca que intercambiamos los latidos de nuestro pecho. No sé quién lleva el paso, pero me estoy perdiendo. Media vuelta y un abrazo por la espalda, otra media vuelta, un pisotón y una sonrisa. Los cristales crujen bajo nuestros pies y me estás haciendo el amor con una canción. Nunca había sentido un orgasmo en el pecho, la música acaba, me duele el dedo gordo del pie y te he mareado.
-Tengo que vomitar.
Te sujeto el pelo y la estrella que sostengo en el cielo se cae.
El papel sigue en blanco. No toda la poesía tiene por qué estar en un folio, puede estar arrodillada en un sucio baño. Le hemos metido la zancadilla a la noche, está cayendo. Hemos debido de bailar fatal, pero ha sido desastrosamente bonito.

4 comentarios:

  1. Te dije que la desastrenomía no es desastrenomía a pesar de que son los desastres los que provocan el orden........ Otra vez Heráclito: "Lo contrario se pone de acuerdo y de lo diverso nace la más hermosa armonía pues todas las cosas se engendran en la discordia". Hay también uno de Acción Poética que no sé de quién es: "Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas".
    En fin, es muy romántico y aprendo a ver más ese concepto de poesía. Brutal el baile..... Adolfo Cabrales: "Quieres bailar conmigo, puede que te pise los pies".
    Un abrazote
    P.D.: me alegro de que estés bien Señor Whitejoker que, como el Amor, tiende a desaparecer....

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    1. Algunas culturas, como la griega (y alguna más, pero no la recuerdo ahora) creían que todo provenía de un caos en vez de una nada como cree, por ejemplo, el cristianismo y la mayoría de religiones, filosofías, culturas...
      Lo cierto es que pensé en esa misma frase de Fito mientras escribía el baile.
      Un abrazo.
      P.D.: Estoy mejor que el amor ;)

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  2. Respuestas
    1. No había visto tu comentario, perdona. Muchas gracias por tus buenas palabras.
      Un saludo.

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Todo lo que calles, te violará por dentro. Así que habla.