lunes, 30 de junio de 2014

PERFUME



Nunca había dormido en su cama. Ni siquiera había dormido nunca con ella durante el tiempo en el que habíamos estado juntos. Ella se había ido a dormir a casa de una amiga y a mí me tocaría pasar la noche en su habitación, en su cama.
Olía a ella. El mismo olor de cuando estaba a centímetros de mí, olor a sus abrazos, a sus besos, olía a recuerdos olvidados que se caían ahora de las telarañas de mi mente. Y no había ninguna fragancia varonil en toda la almohada, ni en las sábanas. Sólo ella. Estar en esa cama era como dormir con el cadáver de un amor muerto dando vueltas de un lado hacia otro sin conseguir que esa esencia se fuera.
Podía sentir su fantasma a mi lado, respirándome la nuca mientras me abrazaba a la nada. Intentaba dormir cerrando los ojos, pero su olor no me dejaba, porque era como si ella estuviera allí, como si hubiera vuelto colándose con la luz de luna por la ventana para acostarse junto a mí.
Cada inhalación era una tortura transformada en “te echo de menos”. Un pelo suyo yace sobre la almohada, y no me atrevo ni a tocarlo, por si en mi demencia me da por acariciarlo como si aún estuviera en su cabeza. Finalmente, me dormiría envuelto en su aroma mientras soñaba con ella.
Al levantarme, rociaría con mi perfume la almohada y las sábanas de aquella cama en la que ella dormiría aquella noche.


4 comentarios:

  1. Me he sentido identificada con esta entrada, no exactamente igual pero sí. Conozco esa sensación. Cuando duermes con el olor de una persona es como si durmieras con ella, como si te abrazara y duele muchísimo cuando te das cuenta de que realmente no está.
    Yo conocí el olor de una persona antes que a la persona en cuestión y ese olor me perseguirá para siempre.
    El final me ha encantado, porque pienso que se puede interpretar de varias formas. Crear el mismo anhelo en ella, eso está claro, pero ¿para qué? una pequeña venganza o una esperanza de volver. A lo mejor ninguna de las conclusiones a las que he llegado es con la intención que lo escribiste, aún así me ha encantado.
    Te seguiré leyendo.
    Un saludo.
    Butterfly.

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    1. En realidad, lo hice para causar en ella la misma experiencia que había vivido yo con su olor. No sé, con qué propósito, pero nunca el de la venganza. Simplemente, supongo que sólo quisiera que sintiera ese anhelo del que hablas, aunque sólo fuera por aquella noche o, al menos, durante un instante.
      Evidentemente, supongo que no haya sido algo que haría alguien normal.
      Un saludo y gracias por leerme y comentar (y por decir quién eres).

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  2. Yo también lo haría y tampoco sería por venganza.
    No le des las gracias a quien te tiene que agradecer a ti que compartas estas bonitas letras.
    Un saludo.

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  3. Muy bueno....a veces quisiera perder el olfato por detalles de este tipo pero lo pienso y creo que de los mejores recuerdos que tengo son olfativos. Sobretodo el olor de pinares y de otoño, es agradable.
    Muy romántico como siempre. Hay un condicional en el primer párrafo (tocaría) que me descolocó pero estará bien seguro. Sólo eso Joker.
    Un abrazote
    P.D.: "Entre lo amargo del café quedó el aroma y el calor" https://www.youtube.com/watch?v=gOweBNPpuoM

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Todo lo que calles, te violará por dentro. Así que habla.